(Cultivadas en Australia, Indonesia y Filipinas)


La ostra que las produce se llama Pinctada Máxima, se cultivan en el mar. Son perlas con núcleo que se ha injertado junto a un trozo de epitelio de otro molusco de la misma especie.

La ostra puede ser injertada en diversas ocasiones, pero sólo producen una perla al mismo tiempo, pudiendo llegar a gestar hasta 3 años cada vez núcleos mayores en el saco perlífero, a fin y efecto de obtener perlas de mayor tamaño.

El color y oriente de la perla australiana (blanco-rosado o grisáceo) es natural, se debe a la gran cantidad de nácar que puede segregar esta ostra. Su capa es desde 2 mm. hasta 6 mm. de espesor, haciendo un recubrimiento muy grueso, consiguiendo así mayor tamaño y un aspecto único. Las medidas habituales que encontramos en perlas australianas son de 8,5 mm. a 20 mm. 

 

Al ver un collar australiano debemos analizar los siguientes puntos:

1. Forma:

Ya que las perlas cultivadas son producidas por las ostras en la naturaleza, es raro encontrar perlas perfectamente redondas, y por tanto, cuanto más redonda sea una perla, más valiosa será.

2. Tamaño:

Las perlas cultivadas se miden por su diámetro en milímetros. El precio aumenta progresivamente con el diámetro teniendo cambios importantes para grandes tamaños. De 8,5 mm. hasta 20 mm. 

3. Color:

Los colores más habituales son:

Blanco (varios tonos de blanco), blanco-rosado, plateado, dorado, rosa, crema.

4. Picado o Pureza:

 

Se refiere a la ausencia de manchas, abultamientos o hendiduras en la superficie de la perla. Aunque es algo que la ostra desarrolla de forma totalmente natural, cuanto más perfecta sea, más aumentará su precio.

5. Oriente o Lustre:

El efecto producido por la luz en las diversas capas de la perla, constituye el “Oriente”, aunque a este efecto a veces se le denomina indebidamente brillo. Es esencial que una perla de buena calidad tenga un lustre muy elevado, de intensidad uniforme. 

6. Espesor de la capa de cultivo:

El espesor es de una importancia extraordinaria. Se considera que un recubrimiento de 2 mm es una calidad muy buena.

Se podría decir, como recomendación, que un buen lustre es indicativo de una buena capa perlífera y de mayor durabilidad.

Esférica

Son complétamente redondas, las más conocidas y utilizadas, son las más valiosas, cuanto más esféricas, perfectas y mayor cantidad de nácar, mayor es el precio.

Barroca

 

Son perlas de forma irregular, pero muy utilizadas en joyería por su versatilidad.

Pueden variar mucho de precio dependiendo de la cantidad de nácar que tengan, además del tamaño.