Martin Rapaport: diamantes de vida

¿QUIÉN ES MARTIN RAPAPORT?

Martin Rapaport, toda una autoridad en la industria de los diamantes que, sin embargo, promueve su comercio justo en favor de los más débiles de la cadena diamantífera.

 

Martin es en la práctica quien determina la tendencia en la subida y la bajada del precio de los diamantes. En tal sentido, su opinión es fundamental en el universo del diamante, lo cual se debe, en buena medida, a su fama de absolutamente íntegro y escrupuloso en el negocio.

Estableció en 1978 las primeras listas de precios de los diamantes, listas conocidas como el “Rapaport”, y son aceptadas internacionalmente. 

Ha sido fundamental en el establecimiento del “Proceso Kimberley” (el sistema de certificación para el comercio internacional de los diamantes en bruto).

 

Martin Rapaport es, realmente, un rebelde en el mundo de los diamantes, y así es considerado en este negocio.

Se adelantó a Hollywood, a la prensa y a la opinión pública internacional en la denuncia de lo que había detrás de los llamados “diamantes de sangre”, denuncia que logró grandes frutos gracias a la posición especialmente privilegiada de este personaje en el negocio del diamante, mucho antes de que nadie se planteara a nivel mediático denuncia alguna sobre lo que estaba ocurriendo en el corazón de África. Por ello, Martin Rapaport es toda una institución en el negocio y el mundo de los diamantes al haber movilizado a toda la industria del diamante en pos del comercio justo en este sector.

DIAMANTES DE SANGRE

Martin Rapaport ha invitado a numerosas personalidades y celebridades a las zonas diamantíferas en conflicto. Fruto de ello fue el establecimiento de la “Certificación Kimberley” (una certificación que avala el origen limpio de los diamantes y que con ellos no se han financiado conflictos armados) y la Conferencia Internacional del Diamante, Conferencia en la que se invita periódicamente a organizaciones no gubernamentales como Global Witness y Amnistía Internacional para reunirse con los líderes de la industria de diamantes y expresarles sus inquietudes y reivindicaciones.

POR UN COMERCIO JUSTO DE DIAMANTES

“Comercio justo de diamantes” es la clave en el trabajo de Rapaport, un comercio justo que comienza a través de la “minería artesanal”. De esta forma, se invita a los mineros de estas zonas a inscribirse en el Programa de Minería Artesanal propiciado por Rapaport y traer sus diamantes a una subasta pública, diamantes que, así producidos y comercializados, adquieren el marchamo y la garantía de una procedencia justa y limpia.

Ello se complementa con la participación de ONG’s como Global Witness, así como la US Agency for International Development, quienes han invertido gran cantidad de recursos conscientes de que la única salida para estas comunidades mineras y, por ende, para sus países, es la vía del comercio justo de los diamantes.

El ímpetu de Rapaport ha demostrado que, incluso en la industria del diamante, los cambios son posibles; ya lo demostró estableciendo un sistema de control de precios que acabó con la manipulación interesada de los mismos, así como con el establecimiento del “Proceso Kimberley” como certificación del origen no sangriento de los diamantes, unos sistemas que se han demostrado eficaces y que han sido aceptados y aplicados por la industria del diamante sin discusión.

 

 

Pero, como siempre ocurre en estos casos, somos los consumidores finales quienes tenemos gran parte de responsabilidad, quienes podemos y debemos exigir las garantías (diamantes certificados) para asegurarnos del origen limpio del diamante que compremos.